VOCACION

Nuestra vocación nace de la mirada misericordiosa de Jesús que nos amó y nos llamó desde toda la eternidad, somos felices siguiéndole y amándole a El por encima de todo. Nuestra vocación está cimentada sobre la fidelidad de Dios y cada día queremos corresponder más y más a este amor que se nos entregó por completo.